Si leísteis el post sobre las PHUF, seguramente estaríais esperando esta entrega como agua de mayo. En este post monográfico, os cuento por qué tendríais que cultivar lechuga en vuestro huerto urbano y os indico cómo hacerlo de manera fácil e intuitiva. Estoy segura de que hay muchas cosas sobre esta planta que os van a sorprender, como que únicamente necesitáis una maceta de unos 2l para obtener una lechuga resplandeciente. Sí, como la que veis en la foto.

Maceta

Porque, si hubiese una reina en mi huerto urbano, sería la lechuga, seguro. Me encanta. Hay pocos días en mi vida en que no coma lechuga (herencia materna). Se podría decir que me introduje en el mundo del huerto urbano por los tomates y me quedé por las lechugas. Y es que, uno de mis momentos favoritos del día es ese en el que salgo a la terraza a recolectar unas cuantas hojas de lechuga para mi ensalada.

Pero mi adoración por la lechuga en el huerto urbano va mucho más allá de mis gustos culinarios. Porque esta planta tiene unas características que la hacen ideal para estar en prácticamente cualquier espacio. Además, hay variedades adaptadas a todas las épocas del año. Con lo cual, si nos organizamos bien, podemos comer lechuga de nuestras macetas todo el año. Y a mí, esto ya me parece una razón de peso para empezar a cultivarla.

Vamos con las características que la hacen tan sumamente huerto urbano friendly:

Características HUF

-Cosechable por hojas: Una característica que me ha convertido en fiel seguidora de varias plantas que prácticamente ni conocía. Y es que, cuando la lechuga de vuestro huerto urbano alcance su tamaño de lechuga adulta,  podréis empezar a cosecharla por hojas sin necesidad de cortarla entera. Y esto es una gran ventaja, porque podréis disfrutarla durante mucho más tiempo.

-Ideal espacios pequeños: Con una maceta de unos 2l* (como la de la primera foto), tenéis más que suficiente para cultivar una lechuga.  Esto quiere decir que, aunque no dispongáis de un gran espacio, podéis permitiros cultivar vuestras propias lechugas.

*No sé a vosotros, pero a mí me cuesta un mundo hacerme una idea de los volúmenes. Para echaros un cable con este tema, os diré que la maceta de la foto mide 17x9x15cm (diámetro largo x diámetro corto x altura)

-Adaptable a casi todas las condiciones: La lechuga puede crecer al sol, en semisombra e incluso a la sombra. Así que podéis colocarla en casi cualquier rincón.

-Multitud de opciones: Existen variedades adaptadas a todas las épocas del año y lechugas con una infinidad de formas, colores y texturas. A mí me gusta cultivar al menos dos variedades simultáneamente para dar un toque especial a mis ensaladas

Receta de cultivo

Transplante

Ingredientes

-Semillas de lechuga de temporada
-Semillero*
-Sustrato de cultivo (tierra)
-Maceta/recipiente definitivo (mínimo 2l)
-Agua

*Lo que veis en la foto es un semillero de cartón reciclado. Pero podéis reutilizar material que tengáis en casa, como hueveras de cartón o vasitos de yogur (estos últimos siempre con un agujero para que el agua pueda drenar).

Cómo cultivar lechuga en casa

Lo primero que haremos será sembrar nuestras lechugas en semilleros. Y, una vez alcancen el tamaño idóneo, las transplantaremos a la maceta definitiva donde terminarán de crecer. Y como una imagen vale más que mil palabras, está todo grabado para que lo veáis.

En el siguiente vídeo podéis ver cómo preparar vuestros semilleros paso a paso:

Cuando tus lechuguitas estén listas para ser trasplantadas, tendrás disponible el vídeo aquí mismo para que sepas cómo trasplantar tus lechugas paso a paso.

Cómo cuidar nuestra lechugauna vez trasplantada

-Luz: como os comentaba antes, una de las ventajas de tener lechuga en el huerto urbano, es que se adapta a prácticamente todas las condiciones de luz. Las podéis tener al sol, en semisombra e incluso en zonas bastante sombrías. Una joya, vamos.

-Agua: a la lechuga le gusta que la tierra esté húmeda. Así que no dejéis que el sustrato llegue a secarse mucho y todo irá sobre ruedas. Como siempre, la frecuencia de riego dependerá de la época en que la cultivéis, de lo expuesta que esté al sol y del tamaño de la maceta (a mayor tamaño, más tiempo tardará en secarse).

-Abono: La lechuga es una planta poco exigente porque su ciclo es bastante corto. Y, además, no necesitamos que invierta energías en flores y frutos porque lo que nos interesa son sus hojas. Si la transplantáis a una tierra de calidad que esté nueva, no tendréis que volver a abonarla.

-Plagas: el mundo plagas da para varios posts, así que no voy a entretenerme mucho en este punto. Pero sí que os daré un consejo para mantener las lechugas y demás integrantes de vuestro huerto urbano libres de intrusos: acostumbraos a mirar vuestras plantas. No hay manera más ecológica de combatir las plagas que ir quitando los bichitos a mano a medida que vayan apareciendo (si es que lo hacen). Es la mejor forma de mantenerlos a raya. En un gran huerto esto podría ser una locura, pero nosotros nos lo podemos permitir.

CONSEJOS HUF

Como os explicaba en el primer post sobre las PHUF, en esta parte os daré una serie de tips para que podáis sacar el máximo rendimiento a las plantas que decidáis cultivar. O lo que es lo mismo, cuatro cosillas que tenéis que saber para que el tema os cunda:

Número mínimo de lechugas para obtener rendimiento:  2
Obviamente, esto depende de cuán lechugófilos seáis, del número de habitantes de la casa… Pero yo, para empezar, os recomiendo que tengáis un mínimo de dos lechugas en vuestro huerto urbano. Así podréis ir recolectando hojas de los dos ejemplares y os cundirán mucho más. Luego ya iréis viendo cuál es vuestra cantidad ideal.

Nivel de dedicación: Bajo.
Si las plantáis sobre un buen sustrato, prácticamente sólo tendréis que preocuparos del riego y de ir quitando (muy de vez en cuando) las hojas que se pongan marrones o feas. En pleno verano son más exigentes respecto al agua, pero en otoño y primavera es un cultivo de lo más agradecido.

Una cosa que TENÉIS que saber: la lechuga es una planta de ciclo anual. Esto no quiere decir que su ciclo dure un año, sino que una vez eche las flores y las correspondientes semillas, habrá completado su ciclo y morirá. Lo que dure vuestra lechuga desde que la sembréis hasta que muera depende de diferentes factores, como la variedad o la temperatura (si hace mucho calor, tienden a echar flores antes). Sabréis que va a florecer cuando empiece a “estirarse” hacia arriba. A este proceso lo llamamos espigado. Cuando la lechuga de vuestro huerto urbano se espigue, sus hojas empezarán a ser muy amargas y ya no podréis comérosla.

Un apunte final

Con esta serie de posts monográficos no pretendo que os convirtáis en agricultores avanzados. Sino que aprendáis a distinguir qué plantas podríais cultivar en vuestras casas y enseñaros a hacerlo de la manera más fácil y lógica posible, tal y como yo lo hago. En estos tiempos que corren, creo que las pequeñas acciones que podamos llevar a cabo desde nuestras casas son decisivas para el bienestar de nuestras ciudades y de nuestro planeta. Cultivar en casa alguno de nuestros alimentos, aunque sólo sea uno, es un acto que va mucho más allá de lo simbólico. Si te decides a empezar por uno, mi recomendación es, sin duda, la lechuga.

En Instagram voy dejando fotos y vídeos del día a día de todas mis plantas. Si quieres conocer mi pequeña jungla urbana, pasa a darte una vuelta.

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